«El Instituto Catequista Dolores Sopeña, es un Instituto apostólico de Derecho Pontificio. La consagración religiosa en él lleva consigo la entrega total a Dios y el servicio generoso a la Iglesia y a los hombres.» (Const. 1)

Nuestra espiritualidad es eucarística, mariana e ignaciana

UNA VIDA PARA LOS DEMÁS

Igual que Jesús, queremos ser unas “mujeres para los demás”. Por eso, nuestra única razón de ser es prolongar en la historia la razón de ser de Jesús: dar a conocer a Dios como Padre, liberar de todo aquello que nos impide vivir con la dignidad propia de hijos e hijas de Dios y ayudar a crear las condiciones para que todos vivamos como hermanos. Nuestro estilo de vida nos permite ser un cuerpo ágil y cohesionado para ser enviado a cualquier parte del mundo. [Sigue]

UNOS OJOS QUE MIRAN EL MUNDO CON TERNURA

Un carisma implica una sensibilidad especial ante determinadas necesidades que, miradas con amor, se escuchan como llamadas de Dios. No basta compadecerse del sufrimiento humano, hay que actuar. Dolores Sopeña vio lo que, entonces, pocos veían: un mundo fragmentado, personas cuyos derechos eran conculcados, hombres y mujeres que no conocían el rostro amable de Dios. Por eso nosotras somos llamadas a construir frater-nidad; a trabajar por la dignidad de la persona, por su promoción integral; a dar a conocer a Dios a un mundo espiritualmente huérfano. [Sigue]

UN NUEVO ESTILO DE CONSAGRACIÓN RELIGIOSA

El Instituto Catequista Dolores Sopeña constituye una fórmula original de presencia en traje seglar en medio del mundo, que integra la total consagración a Dios y la dedicación exclusiva a los ideales de promoción humana y evangelización. Vivimos en medio del mundo para hacer presente el amor eficaz y salvador de Dios. [Sigue]

VIDA DE FAMILIA

Vivimos en comunidad, compartiendo la fe, la vida y la misión con aquellas que han recibido la invitación a vivir el mismo carisma. Nuestra vocación a vivir «vida de familia» también im-plica la llamada a compartir nuestra espiritualidad y misión con laicos que desean vivir su vocación cristiana al estilo Sopeña. [Sigue]

INSTRUMENTO EN MANOS DE DIOS

Otro rasgo de nuestra espiritualidad es la conciencia de ser instrumentos en manos de Dios… Estamos convencidas de que Dios necesita personas para construir un mundo más justo y más humano… Mujeres que estén en sintonía con su proyecto y que se dejen modelar al estilo de Jesús… Por eso ponemos todo lo que somos y lo que tenemos en sus manos, para que Él siga presente en nuestro mundo a través de nosotras. [Sigue]

TRANSPARENCIA DE DIOS EN MEDIO DEL MUNDO

El mundo de hoy está cansado de palabras… No quiere oír, quiere ver… Más que hablar de Dios, se necesitan testigos, personas que lo hagan “visible”. Nosotras deseamos transparentar de manera diáfana, com-prensible y exagerada la primacía absoluta de Dios, ser el rostro amable de un Dios Padre–Madre que acoge a todos con ternura; presencia solidaria de un Dios compasivo, comprometido con la causa de sus hijos. [Sigue]

MARÍA, PRIMERA CATEQUISTA DEL MUNDO

Dolores Sopeña llama a María «Primera Catequista del mundo»… Contemplando a María descubrimos nuestra identidad más profunda. De ella aprendemos a vivir nuestra vocación. Ella es el modelo de mujer consagrada en medio del mundo; es la madre que contempla al mundo con ternura; la mujer fiel que permanece junto al Hijo sufriente al pie de la cruz; la que reúne en torno a así a los hijos dispersos. [Sigue]

 

segral@incados.org