Movimiento de Laicos Sopeña
Fundado en el año 1892. Es una Asociación Apostólica de Laicos que, atraídos por la vida y obra de Dolores Sopeña, viven su compromiso cristiano en la promoción y evangelización del mundo del trabajo, siendo testigos y constructores de fraternidad.
Naturaleza, misión y fines.
El Movimiento de Laicos Sopeña (MLS) es una Asociación Apostólica, en comunión con la iglesia Católica, vinculada al Instituto Catequista Dolores Sopeña, que participa en la espiritualidad y misión de su carisma, lo que supone un proceso de interiorización y adhesión personal, que lleva al Laico a vivir su cristianismo con el espíritu de Dolores Sopeña.
La finalidad del Movimiento es proponer un estilo de vida cristiano, inspirado en la espiritualidad Sopeña, actuando en la promoción y evangelización del mundo del trabajo, preferentemente entre los más alejados de Dios y de la Iglesia, procurando que todos los hombres formen una sola familia en Cristo.
Espiritualidad.
La espiritualidad del MLS está centrada en Cristo, enviado por el Padre al mundo para cumplir su plan de amor y salvación. Se fortalece en la contemplación de su Misterio Redentor, principalmente en el momento de la oración de Jesús en Getsemaní, de cuya experiencia brota una respuesta: la adhesión completa a la voluntad salvadora de Dios y la decisión de trabajar por la extensión del Reino de Cristo.
El MLS considera la Eucaristía como centro y fuente de su vida cristiana al expresar y realizar la unión con Cristo, entre sus miembros y con todo el género humano. Por ello, todos sus miembros están llamados a participar con asiduidad en su celebración y a cultivar una honda espiritualidad eucarística.
El MLS promueve entre sus miembros el conocimiento y amor a María, Madre de Cristo y de cada persona. María, "Madre y Maestra de Apóstoles", es la "Compañera inseparable" en la vida y en el trabajo al servicio del Reino. El Movimiento tiene a la Inmaculada Concepción como su patrona.
La capacidad de "encontrar a Dios en todas las cosas" y la confianza en Dios son elementos esenciales de la espiritualidad del MLS. Por ello, cada uno de sus miembros está llamado a desarrollar el espíritu de oración y la conciencia de ser un "débil instrumento" que, en manos de Dios, puede "realizar maravillas".
El MLS aspira a ser una realización concreta del Misterio de Comunión de la Iglesia. Esta comunión se expresa viviendo los valores de solidaridad y fraternidad, y dando testimonio de amor cristiano.
Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola son una fuente de espiritualidad del MLS por lo que cada uno de sus miembros debe procurar vivir esa rica experiencia.


